Un error que seguimos viendo en la conurbación La Serena-Coquimbo es dimensionar el paquete estructural del pavimento sin considerar el efecto de la salinidad en la base granular. La brisa marina y los suelos con presencia de sulfatos en sectores como Tierras Blancas o la Parte Alta degradan prematuramente las mezclas si no se especifica un ligante modificado y un drenaje adecuado. El diseño de pavimento flexible para esta zona debe ir más allá del cálculo de espesores por tránsito. Nos ha tocado reevaluar varios proyectos donde el CBR de la subrasante, obtenido mediante ensayos Proctor y verificación de compactación, no correlacionaba con los módulos resilientes asumidos en gabinete. La expansión urbana sobre terrazas marinas y depósitos aluviales exige una campaña geotécnica que caracterice la variabilidad lateral del suelo para aplicar correctamente la guía AASHTO 93, evitando fatiga prematura en la carpeta asfáltica.
En la costa de Coquimbo, la fatiga del pavimento no la define solo el tránsito: la niebla salina y la densificación sísmica de arenas finas acortan la vida útil si no se modelan en el diseño estructural.
Descripción del proceso
Las terrazas de abrasión marina que forman gran parte del casco urbano de Coquimbo presentan un basamento rocoso irregular cubierto por arenas calcáreas de espesor variable. Esta condición geológica, sumada a una aceleración sísmica efectiva que en roca puede superar los 0.40g según la NCh433, obliga a verificar no solo la serviciabilidad sino también la estabilidad del terraplén de fundación. En el diseño de pavimento flexible aplicamos el método racional con modelación multicapa elástica, donde el módulo de la subrasante lo ajustamos con los resultados del
ensayo CBR vial ejecutado in situ, sobre muestras que respetan la humedad de equilibrio de la zona.
La particularidad en Coquimbo es la presencia de arenas finas no plásticas que, bajo carga sísmica, pueden densificarse. Por eso, el análisis de serviciabilidad final (PSI) incluye una penalización por asentamiento diferido en los primeros 2 metros de suelo, algo que no se modela en el diseño estándar del valle central.
- Estructuración de capas granulares con áridos locales de la cantera San Ramón.
- Verificación del número estructural (SN) requerido versus el resistente.
- Evaluación del potencial de agrietamiento por reflexión térmica en climas desérticos costeros.